miércoles, 29 de junio de 2016

Experimentos para entender la mente

Hagamos brevemente un experimento psicológico con un interesante vídeo…


¿Qué tal? ¿Has visto todo lo que se te escapa si no estás atento/a? Uno se despista y ¡zasca! No vemos ni la mitad de lo que tenemos delante de las narices.

En el día a día, ¿qué pasa?
En la vida diaria, ¿no pasará un poco lo mismo todos los días? ¿Y qué hay sobre nuestras emociones o pensamientos por ejemplo? Si te sientes mal, ¿sabes en qué circunstancias te pasó? ¿Y lo que te decías a ti mismo/a en ese instante? Seguramente muchas veces no lo tengas claro del todo, ¿en parte porque no prestas atención suficiente?

En la terapia los pacientes toman nota sobre sus pensamientos y sentimientos para intentar conocer mejor esta parte de su experiencia. Se llama autorregistro y es una herramienta muy utilizada. Esto hace posible conocer de forma más exacta qué nos pasa como primer paso antes de actuar. Además es una fuente de información muy importante para el psicólogo, ya que así podrá entender mucho mejor el problema de su cliente y ayudarle de modo más eficiente.

En Mindfulness, que ahora está tan de moda, hay ejercicios también que consisten en observar el funcionamiento de nuestra mente. Se presta atención a qué pensamientos aparecen, qué emociones se producen o cómo se experimentan.

Por lo tanto, un primer paso en varias técnicas o terapias psicológicas suele consistir en prestar más atención como forma de conocer qué nos pasa.

¿Tiene algo que ver fijarse en lo malo con no sentirse bien?
Por otra parte, ¿si nos centramos en aquello negativo que aparece en la vida y no en lo positivo, no tendrá eso que ver con sentirse mejor o peor? ¿Y si te centras más en sucesos amenazantes no tendrás más ansiedad? Curiosamente, la gente deprimida le presta atención durante más tiempo a las cosas negativas, con dificultad para desengancharse de ellas.  Podemos encontrar información aquí:


En los trastornos de ansiedad se presta también más atención a supuestas amenazas. Lo comentan en este otro estudio:


En algunas investigaciones se está intentando cambiar este tipo de “vicio atencional” y ver si así puede mejorar la depresión o la ansiedad. Tal vez en el futuro las terapias sean mejores gracias a ello.

¡Deja el teléfono!
Pero no solamente es en terapia el único sitio donde conocer cómo funciona nuestra mente puede ser útil. ¿Qué pasa en el mundo de la seguridad vial? ¿Utilizas el móvil mientras vas andando por la calle? ¡Pues cuidado! Seguramente no te vas a enterar de lo que tienes a tu alrededor. Y si conduces, ¡ni te digo! Por eso no está permitido. Incluso aunque tengas el manos libres, tienes muchas más papeletas de tener un percance. Puedes leer aquí sobre el tema en este PDF de la DGT:


Si te distraes ya has visto lo que pasa. No detectar a los peatones puede ser tremendamente peligroso. O qué decir de las señales, que según el enlace que he puesto arriba, se dejan de ver el 50 %. ¡Toma ya! Incluso se dice que el riesgo de conducir hablando por teléfono es similar al de hacerlo con una tasa de alcohol de 1gr/l (el equivalente medio en sangre en un hombre adulto de unos 70 Kg después de tomar 4 cervezas).

Para dar con ello has de buscarlo
Por otro lado, si no estás buscando algo puedes no encontrarlo. Es interesante el estudio de la atención en relación a muchas actividades humanas, como por ejemplo la medicina. Radiólogos no encuentran un gorila pequeño pintado en una radiografía. Podéis leer sobre ello aquí…


Podemos tener la tentación de pensar que en la práctica clínica, en condiciones reales, el profesional no cometería un error gordo del tipo “no ver algo que aparece en la placa en lugar bien visible”. Como en la red se encuentra de todo, en internet mismo nos encontramos con un interesante caso, donde un fisio cuenta en su blog que mediante este mismo mecanismo atencional se le podría haber colado un problema importante al médico que le envío el resultado de una prueba, precisamente porque debió de dar por sentado que el dolor que sentía la paciente era consecuencia de otra dolencia (lumbalgia mecánica) y por lo tanto no estaba buscando las piedras en la vesícula que sin embargo podían observarse.


No tengo nada en contra de los médicos. Si cito este ejemplo en concreto es porque tenía a mano justo la información y porque es un tipo de trabajo donde no cometer errores es bastante relevante, pero lo cierto es que investigar sobre la atención es interesante en cualquier actividad humana que se preste a ello y donde pudiera suceder algo similar. Además, fijarnos en estas cosas podría servir para diseñar programas de entrenamiento que minimizasen los errores y beneficiasen así a los pacientes.

Y tú, ¿de qué trabajas? ¿Te puede pasar a ti algo parecido? Los errores de la atención no son los únicos sesgos que pueden afectar a los profesionales de la medicina. Suponer que tenemos una enfermedad habitual y no buscar otra más grave y menos frecuente puede ser otro de los fallos frecuentes. Con otro ejemplo práctico, a Avril Lavigne, según ella misma cuenta la diagnosticaban fatiga crónica cuando lo que realmente padecía era la enfermedad de Lyme. Lo cuentan aquí…


Ella llama a los médicos estúpidos. Normalmente los sanitarios suelen ser gente bastante inteligente, pero los sesgos están ahí para todos y sin ponerle remedio esto le podría pasar a cualquiera. Desde el punto de vista de la paciente se entiende la reacción.

Psicología de la atención en otras actividades
Conocer la psicología de la atención podría ser útil en el diseño de software, como explican en esta web…


Los magos y los timadores manipulan también nuestra atención para engañarnos. Los primeros para entretenernos y los segundos para robarnos la cartera. Nuestra mente se engaña a sí misma, a veces ella sola y otras con ayuda del vecino. La mayor parte del tiempo no nos damos cuenta y por eso ni lo sospechamos. Resulta curioso que en la psicología que hay en un juego de magia o en el diseño de una web, pueda estar la receta para salvar vidas o evitar accidentes.

Y a vosotros, ¿se os curre algún otro sitio más en el que pueda ser importante prestar atención?

martes, 12 de abril de 2016

Selección de personal mal hecha: Pito pito gorgorito... ¡te contratamos a ti!

¡Eiii, necesitamos más gente en el departamento de contabilidad! Cuando las empresas necesitan buscar nuevos profesionales normalmente ponen en marcha procesos de selección. No es raro ver a psicólogos en este ámbito, aportando su granito de arena en el diseño de procedimientos para reclutar nuevos candidatos a ocupar un puesto de trabajo. Sin embargo, este tipo de procesos no se realiza en la mayoría de las ocasiones todo lo bien que se podría.

Son varios los autores que alzan la voz advirtiendo de que los procesos de selección que se ponen en práctica en la mayoría de las empresas no se basan en evidencias y que normalmente las técnicas e indicios empleados en la toma de decisiones no son los más acertados. Hay diferencias importantes entre lo que la investigación dice sobre cómo deberían ser los procesos de selección de personal  y lo que ocurre en la realidad.

Tres investigadoras del ámbito de la psicología y la gestión de RRHH publicaron un artículo en la revista Infocop sobre este mismo tema que puede leerse en la siguiente dirección…


Es difícil imaginar el impacto económico que podría suponer que la selección de personal se realizase en base a criterios empíricos en la mayor parte de las organizaciones de nuestro país. Posiblemente este es uno de los aspectos donde la psicología podría conseguir un aporte más interesante pero no lo está haciendo o no lo hace del todo, porque aunque cuesta más o menos lo mismo en términos de inversión y esfuerzo hacerlo bien, las cosas no se están haciendo correctamente. Tal y como comentan en el artículo, en el 94 % de las organizaciones españolas se están empleando métodos poco fiables como el tipo de entrevista no estructurada, cuando perfectamente la cosa podría ser diferente.

Puede verse quiénes son las autoras de la publicación, tres investigadoras nada sospechosas de ser desconocedoras de las técnicas y los procedimientos propios de la selección y tampoco de la realidad de nuestro entorno, ya que se dedican a investigar sobre técnicas de reclutamiento y tanto en 2006 como en 2013 han hecho investigaciones sobre las tendencias habituales que se dan en la práctica. De todas formas parece que de unos años aquí la cosa ha ido mejorando. Por ejemplo, las pruebas profesionales se emplean ya en la mitad de los procesos, lo que es muy alentador.

Pensemos en la importancia que puede tener colocar a las personas adecuadas en los puestos precisos o de mayor trascendencia. Si razonamos en términos de beneficios empresariales, ¿cuál sería el retorno de la inversión de realizar una buena gestión en la selección? O lo contrario, ¿cuál puede ser el precio de colocar un mal gestor al frente de una empresa? ¿La ruina? ¿El despido de trabajadores por pérdidas?

Además, la selección de personal no solamente puede ser útil para predecir el rendimiento laboral, también puede ser una herramienta imprescindible para la prevención de riesgos. Si alguien ha de manejar una máquina peligrosa, ¿no será conveniente garantizar que esa persona desde un punto de vista médico y psicológico cumple con unos requisitos de mínimos para usar aparatos cuya utilización entrañe cierto riesgo?

Si eres psicólogo, el colmo es que te presentes como candidato para un puesto de trabajo y te descarten y te digan que no das el perfil que ellos buscan utilizando técnicas poco fiables. Y por si eso fuera poco que encima se jacten de saber si la gente vale o no de “una mirada” gracias a su “gran experiencia” como profesionales de la selección (que ya me ha pasado alguna vez).

viernes, 1 de abril de 2016

Sección a estrenar: Mal, mal, todo lo que está mal en psicología

Abro hoy esta sección en el blog. El objetivo de su creación es comentar todo lo que se está haciendo mal en el mundo de la psicología. Las entradas que tengan está temática aparecerán bajo la etiqueta de “Mal, mal, todo lo que está mal en psicología”.

Puede parecer una sección muy negativa y crítica e incluso puede dar la impresión de tener demasiadas pretensiones y aparecer como un proyecto de alguien arrogante. Intentaré ser lo menos pretencioso que pueda, no quiero dar ese tipo de impresión. Sin embargo, sí que creo que la psicología puede ser muy útil para la sociedad y muchas veces esa utilidad no llega a la gente porque a pesar de que existen medios para que se pudiera producir un beneficio social mediante su uso, por no hacerse las cosas de forma correcta, ese beneficio no llega finalmente a producirse.

Por lo tanto, a pesar de la imagen negativa que en un principio pudiera dar un tema como éste, creo que en realidad puede ser muy productivo, porque señala al mismo tiempo que critica todos aquellos puntos sobre los que podemos actuar para que se produzca una mejora social mediante el uso de la psicología.

Es decir, aquí voy a criticar todo lo que se hace mal en el mundo de la psicología y que se podría hacer mejor. Diré qué se hace, por qué está mal hecho, por qué la alternativa es mejor y qué camino hay que seguir para que se produzca un cambio. Espero que os resulte de interés…

martes, 23 de febrero de 2016

Mente que sueña

Esta noche he tenido un impactante sueño. En él aparecía el diablo. Curiosamente la cara del príncipe de las tinieblas era la del personaje de una película que vi hace años. Es interesante observar cómo la mente agarra la cara de un personaje de ficción que en un momento pudo ir unida al concepto de “diablo”, para luego utilizar esa información gráfica en un sueño cuando hay que ponerle cara al personaje años después. 

martes, 5 de enero de 2016

Sobre mí

Me gusta la psicología, así que me he animado a escribir este blog. Si te pasas por aquí te agradeceré un comentario. Te comento un poco sobre mí, sobre mi formación y experiencias laborales…

Me licencié en Psicología hace ya un tiempo. Mis principales intereses eran la psicología empresarial y la psicología sanitaria, así que hice las dos especialidades. Me licencié con una nota decente y más tarde fui estudiando algunos cursos de posgrado que tienen que ver con las posibles especializaciones a las que se puede acceder desde la carrera.

Dentro de la psicología de empresa las áreas principales son prevención de riesgos, gestión de RRHH y Marketing, como puede deducirse de este artículo de la revista infocop…

http://www.papelesdelpsicologo.es/vernumero.asp?id=695

…así que me he ido formando en las tres. Más específicamente sobre marketing, estudié un Máster en Dirección Comercial y Marketing, un Posgrado en Planificación de Marketing y Comunicación Institucional desde las Administraciones Públicas, un Posgrado en Jefe de Ventas: Planificación Comercial y Dirección de Equipos de Ventas y un curso de Community Manager (Marketing Online) de 350 horas.

Si vamos a la gestión de RRHH, estudié un Máster en Dirección y Gestión de RRHH y el que he mencionado anteriormente que está a mitad entre estas dos especializaciones (de dirección de equipos de ventas y planificación comercial). Estudié también el Curso Superior de Prevención de Riesgos Laborales que hoy equivale al Máster Universitario con las tres especialidades (Seguridad, Higiene Industrial y Ergonomía y Psicosociología Aplicadas).

En relación a la psicología sanitaria, estudié un Máster en Salud Mental en Pacientes con Trastornos Psiquiátricos y Neurológicos. También estudié un Posgrado en Apoyo Psicosocial en Situaciones de Emergencia. Actualmente estoy estudiando un Máster específico en Trastornos de Ansiedad y Estrés. He hecho algunos cursos específicos también, como uno de primeros auxilios psicológicos y otros como uno básico y otro avanzado de técnicas para hablar en público. También alguno más sobre educación sexual y orientación familiar, etc...

A medio camino entre el mundo de la empresa y el sanitario, he estudiado un Máster en Inteligencia Emocional y otro Máster en Coaching Ejecutivo y Empresarial.

Por último, relacionado también con la psicología sanitaria pero más próximo a las labores del psicólogo como perito, he estudiado  un Posgrado en Peritaje Psicológico Forense y un Posgrado en Peritación Neuropsicológica.

He trabajado o participado en distintos lugares, la mayoría relacionados en cierto modo con la psicología. Entre otras,  como técnico en selección de personal, como técnico de RRHH y Prevención, como perito psicólogo, como asesor pedagógico, como psicólogo sanitario-terapeuta, como técnico en marketing online, como creador de contenido, de técnico en formación o impartiendo talleres sobre psicología.

En los distintos trabajos que he ido ocupando he hecho cosas muy distintas, algunas como comprobar las condiciones ergonómicas en los puestos de trabajo, evaluar los riesgos psicosociales, crear métodos de conducta para la prevención de accidentes, trabajo en la modificación de entornos laborales para que desde un punto de vista perceptivo los riesgos fueran más evidentes, gestión, diseño y realización de acciones formativas, redacción de manuales, creación de contenido online, asesoramiento pedagógico, terapia, labores de peritación psicológica, labores de selección, labores de investigación y análisis de datos, etc…

Sin más, la psicología me ha gustado desde siempre y he dedicado una buena parte de mi tiempo a empaparme un poco de qué va. Intentaré compartir algunas de esas cosas que he ido descubriendo y me han parecido curiosas aquí en este sitio online.  Espero que os resulte de interés.